Ausencia.

Cuando me vaya, quiero que todo este bien,
que nadie sufra,
que bailen encima de mi tumba.

Cuando me vaya,
que sueñen los ángeles,
que caminen las sirenas por encima del agua.

Que cuando me vaya,
no lloren tus ojos tristes,
que no se apene tu alma,
y que en paz vivas tu vida.

Que la felicidad te acaricie,
y que alguien más encienda tus bonitas mejillas,
Que tus ojos vuelvan a brillar como lo hacian.

Que partiré lejos,
donde no me espien los demonios,
donde no me persigan las sombras,
donde no sangren las espinas de mi alma,
donde mis delitos y mis errores no me hagan prisionero.

No sufras, estarás mejor sin mí.
Todo irá bien cuando yo ya no este aquí.

Cuando mi presencia sea un recuerdo,
cuando tus ojos miren hacia otro lado,
cuando otros brazos moren en tu posada,
y a tu corazón lo acompañe la esperanza.

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