No soy perfecta, nunca lo seré. Solo una pobre idiota, que se enamoró de tu sonrisa. Una imbécil más, que no supo ver lo que había detrás. Quizás nunca fui suficiente. Porque alguien como tú, siempre necesita más. Más de lo que te puedo dar.
Fuiste el primero en desvestirme, y el último en decirme te quiero . Y en esta noche de tristes recuerdos, pienso en todo lo que hemos sido, y pudimos ser. Pero, nunca fuimos.